Fiscalía de transición

Jorge Luis Serrano Texta

 

Por la naturaleza del último acuerdo trazado al interior de la tersa transición del poder Ejecutivo con miras a la estrategia legislativa para el nombramiento del fiscal general, con la presencia sesgada de diversas organizaciones civiles que plantean dar prioridad a la Ley Orgánica de las Fiscalía General de la República – que podría ser aprobada al inicio del período de sesiones del nuevo Congreso – los que conforman el consenso, al principio, se fueron con la idea de la importancia de reformar el artículo 102 constitucional, pero en estos días se ha dado marcha atrás y después de las estimadas asesorías jurídicas decidieron que subsista el impasse y que el nombramiento del Fiscal, quede en manos del Presidente en funciones, enviando la señal de que un acto eminentemente jurídico está permeado por la política y en un entorno fortalecido del próximo habitante de Palacio Nacional.

Con la puntual asesoría del ex fiscal para delitos electorales, Santiago Nieto Castillo, se ha llevado a cabo una negociación que da prioridad al ordenamiento orgánico – es evidente que ninguna Ley tendrá vigencia sin la publicación de las leyes secundarias – atendiendo al artículo transitorio del decreto de 2014, y habrá que cuidar que el proceso no sea percibido como un engaño, en una premeditada imagen de omisión al reclamo  de la ciudadanía que pide sean erradicados los vicios de la vigente PGR. Una dura tarea que descarta un plumazo.

A estas alturas del proceso, en realidad, por ningún lado se ve un acercamiento a la autonomía de la Fiscalía que dará confianza a los gobernados, pues las actitudes solo refieren que este rubro importantísimo contra la impunidad y la impartición de justicia pronta y expedita, estaría situada en un papel secundario. El Derecho es una herramienta esencial que intenta lograr la justicia. Cuando surgen las abstracciones de poder, el sentido jurídico sufre un descalabro.

Pero miren ustedes, pareciera que tanto María Novoa (México evalúa) y Sergio López Ayllón (CIDE), han delineado una buena salida para aminorar la preocupación de la futura administración ministerial sobre un tópico delicado. Han informado que de las mesas donde se analizan los temas han surgido mejores propuestas y que con la última reforma al artículo 102 – el segundo párrafo de la fracción I, que causó escozor, fue derogado el 13 de agosto pasado –, todo se moverá después del uno de septiembre próximo.

Esos organismos sociales y el equipo de AMLO, han llegado a la conclusión de que primero será necesaria la elaboración de la Ley Orgánica, y que a partir de ahí vendrán las reformas constitucionales (Excélsior 15/8/18). Creo que se equivocan, son ámbitos de competencia y jerarquías muy independientes y tendrían que aclarar que es solo un paso para continuar con cautela y evitar excesivas promesas a la sociedad. Por supuesto que es un error hablar de “Fiscalía de transición”: o es Procuraduría o es Fiscalía. Actualmente sólo existe la PGR, más allá de que “haya un modelo acordado”, (Gil Zuarth).

También se equivoca Ayllón al decir que una Ley secundaria sería la consecuencia lógica de la reforma constitucional. Primero la norma fundante: luego lo demás. Es saludable la propuesta sobre la transparencia y que participe la sociedad civil. Los antiguos griegos eligieron al militar Pericles, precisamente en la plaza pública, donde el pueblo decidió. La historia guarda el resultado de la atinada decisión. A la consulta popular se abren los foros; a veces, no dan la razón.

Por otro lado, se habla del “pase automático”, expresión con la que no estoy de acuerdo, porque en los procedimientos jurídicos nada es automático. Todo se apega a una formalidad procesal que cumple con cierta normativa. El peyorativo “fiscal carnal”, abonó a condicionantes del panismo en la Cámara Alta. Las desastrosas consecuencias ya las conocemos.

Sin embargo, es razonable lo que comenta Haydeé Pérez (Fundar), al sostener que hay un peligro de imposición y que ellos no son ingenuos sobre la impoluta figura de la institución del Ministerio Público de la Federación.

¿Sabrán esperar los colectivos Fiscalía que sirva y Vamos por más, sin impacientarse en tanto de despresuriza la burocracia y que el planteamiento no vaya más allá de las mismas promesas? Definitivamente nadie quiere que sea más de lo mismo, ni que el baluarte sobre el combate frontal a la impunidad se debilite con rapidez.

A un servidor y quizás también a los que despachan en la casa de transición en la elegante colonia Roma Norte de esta urbe, nos viene, como al poeta peruano César Vallejo, hay días, una gana ubérrima, política… porque “otro (hombre), ha entrado en mi pecho con un palo en la mano.

¿Hablar luego de Sócrates al médico?”


*Aforismo latino que significa, donde hay sociedad hay derecho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.